El reloj electoral retumba en la cabeza de los priistas y para tratar de rescatar las campañas de sus candidatos, comenzando por su abanderado presidencial, José Antonio Meade, llamaron al rescate a Remé Juárez Cisneros, un viejo priista, polémico, con acusaciones de permitir la operación del crimen cuando fue gobernador de Guerrero, pero eso sí de mano dura y experiencia en operación electoral.

A dos meses de la elección le quitaron el liderazgo del partido a Enrique Ochoa, hombre cercano al presidente Enrique Peña y en un movimiento apurado le dieron el encargo a Juárez Cisneros, quien horas antes tenía la responsabilidad de coordinador de la campaña de Meade en la cuarta circunscripción, que incluye a Tlaxcala, Puebla, Morelos, Guerrero y la Ciudad de México.

Se recuerdan de él frases como “me siento a todísima madre”, al referirse en 2002 a su llegada al tercer año al frente del gobierno de Guerrero, justo en medio de señalamientos directos y abiertos de empresarios que lo acusaron de solapar las actividades del crimen organizado en la entidad, con extorsiones, secuestros y robo.

Otra de sus declaraciones fue precisamente en torno a la posibilidad de que la PGR investigara su ejercicio cuando el gobierno de Morelos señaló que muchas bandas que cometían ilícitos en esa entidad procedían de Guerrero, en donde estaban arraigadas.

“Soy negro pero tengo las manos limpias”, dijo en abril de 2004, un año antes de concluir su gestión.
Entonces su partido lo respaldó y con el paso de los años Guerrero ser una de las entidades más violentas del país.
Y ahora el discurso del nuevo PRI, el que en spots se oferta como un partido de jóvenes, queda en manos de la vieja guardia.

Antes de su designación que se formalizó la noche del miércoles 2 de mayo, René Juárez coordinaba la campaña de Mead en la región centro del país.

Hasta enero de 2018 fue subsecretario de Gobierno, cargo al que lo invitó su amigo Miguel Ángel Osorio Chong en octubre de 2016.
Es licenciado en Economía por la Universidad Autónoma de Guerrero y también fue alcalde de Acapulco 1990-1993, diputado federal de 1994-1997 y gobernador de Guerrero de 1999 a 2005.