ADN POLÍTICO

LEV GARCÍA.

 

A dos años de la última elección, los veracruzanos saldrán de nueva cuenta a las urnas para elegir a su gobernador en medio de un clima de desesperanza derivada de la imposibilidad del panista Miguel Ángel Yunes Linares, para cumplir sus promesas como devolver la seguridad en los primeros seis meses de gobierno o mejorar la economía de la población tras el desfalco cometido por los gobiernos de los priistas Javier Duarte y Fidel Herrera, entre 2004 y 2015.

Bajo el lema “Veracruz, el cambio sigue”, panistas, perredistas y militantes del MC tratan de contener el crecimiento de Morena con su candidato Cuitláhuac García, sobre todo en la ciudad de Xalapa y el sur de la entidad, al tiempo que buscan impedir la recuperación del PRI.

La alianza “Por Veracruz al Frente” asegura que se trata de un proyecto político que busca dar continuidad a la recuperación del estado con especial énfasis en los aspectos de seguridad y economía.

 

Veracruz, violento y quebrado

El proyecto político encabezado por Yunes inició en diciembre de 2016, al vencer al PRI después de 86 años de gobernar Veracruz.

Los gobiernos priistas dejaron un saldo negativo en los últimos 12 años en los que desviaron recursos públicos, dejando una deuda pública oficialmente estimada en casi 40 mil millones de pesos, además de que fueron testigos del incremento de la violencia a causa de la presencia y operación de grupos del crimen organizado.

La expectativa que generó el triunfo de Yunes Linares comenzó a opacarse con la consecución de incidentes violentos que llegaron hasta la capital del estado con el abandono de cuerpos desmembrados en una zona residencial cercana al centro de la ciudad donde se ubica el Palacio de Gobierno.

Las autoridades han señalado que en la entidad operan el grupo Los Zetas y Cártel Jalisco Nueva Generación, a quienes achacan la violencia que se vive en la entidad.

Malas finanzas

En lo que respecta a las finanzas, aún n no se logra liquidar a los proveedores y prestadores de servicios que reclaman pagos desde la administración interior, lo que se traduce en cuestionamientos hacia la administración estatal.

Si bien, la administración de Yunes Linares logró reducir tres puntos porcentuales de la deuda pública en 16 meses (conforme el análisis de la organización México, ¿Cómo vamos?), el sector empresarial ha manifestado públicamente en dos ocasiones su inquietud por la crisis financiera de la entidad.

Los veracruzanos desaparecidos

El talón de Aquiles del gobierno es el tema de los desaparecidos. Los colectivos de familiares han acusado al gobierno de congelar los casos, que de acuerdo con la cifra de la Fiscalía General del Estado, son 3,600.

Las organizaciones civiles y la diputada local del PAN, María Josefina Gamboa, estiman que en Veracruz hay al menos 15 mil personas desaparecidas.

La estrategia: encarcelar exfuncionarios

Cuando las críticas suben de tono o se presenta una situación que enciende los focos rojos, ya sea en el tema de seguridad, económico o social, el gobierno estatal anuncia la captura de algún exfuncionario de la administración anterior formando una cadena de golpes mediáticos que inició con la aprehensión de Javier Duarte.

Durante 16 meses, la presente administración ha llevado a la cárcel y sometido a proceso a Flavino Ríos, el exgobernador interino que suplió a Duarte, al exsecretario de Seguridad Pública, Arturo Bermúdez, así como a directores de área, mandos policiacos, directivos ministeriales y agentes policiacos.

En este escenario se juega la sucesión gubernamental de Veracruz, junto con la elección de diputados locales, federales y Presidente de la República.

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