Andrés Manuel López Obrador, aspirante presidencial de Morena y el gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares, nuevamente se confrontaron y se descalificaron mutuamente, en uno más de los episodios que han protagonizado al menos desde 2016.

AMLO acusó a Yunes Linares de incumplir su promesa de devolver la seguridad a Veracruz en seis meses a partir de que tomara la gubernatura, el primero de diciembre de 2016.

Yunes además de corrupto es de malas entrañas por eso Veracruz está hecho un desastre, ahora hay más violencia que cuando estaba Duarte (…) Es un dictadorzuelo el Yunes, es lamentable que un estado como Veracruz, con un pueblo tan bueno, tan trabajador tenga un gobernador que es un sátrapa, una vergüenza. Lo tengo que decir porque siempre digo lo que pienso, mi pecho no es bodega”, dijo López Obrador en la ciudad de Veracruz.

La respuesta de Yunes fue inmediata. A través de un comunicado oficial, tildó al tabasqueño de desequilibrado y corrupto.

“El gobernador de Veracruz no puede permitir que un desequilibrado venga y le ofenda cada ocasión que se le ocurra (…) López Obrador es un corrupto, ahí está (la ex diputada local) Eva Cadena para dar testimonio de cómo recaudan dinero de la delincuencia organizada para su campaña”, acusó.

Y repitió su discurso de que AMLO fue beneficiado con recursos otorgados por los exgobernadores priistas de Veracruz, Fidel Herrera y Javier Duarte, parte de “un régimen corrupto”.