Se registró un tiroteo durante un oficio religioso en la Primera Iglesia Bautista de Sutherland Spring, en el que hasta ahora se han confirmado 26 personas fallecidas y 20 heridos. Según las autoridades, el sospechoso no pertenecía a la comunidad, vestía de negro y estaba alrededor de los 20 años.

El suceso ocurrió en una pequeña comunidad a 50 kilómetros al sureste de la ciudad de San Antonio. El gobernador de Texas, Greg Abbott, y el fiscal Ken Paxton, fueron los encargados de dar los detalles del incidente.

Declararon que saliendo de la iglesia el atacante fue confrontado por un vecino pero éste logró huir, posteriormente fue perseguido por la policía y encontrado sin vida entre los condados de Wilson y Guadalupe. Hasta ahora, no se sabe si se trato de un suicidio o fue herido por alguien más.

Mientras tanto, el presidente Donald Trump, en medio de su gira por Asia, dijo estar monitoreando muy de cerca los hechos que ocurrieron y expreso sus condolencias a las familias de las víctimas. En rueda de prensa en Japón, también condenó el acto y envió un mensaje a los estadounidenses.